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reverberaciones
exposición colectiva
curaduría Luis Mosquera

conversacion con el curador y los artistas

 

 

artistas:

Nicolás Cadavid
Lina Hincapié
Luis Mondragón
Verónica Vicente
Carlos Espinosa
Paola de Anda
Federico Martínez
Periférico Espectacular
Ana María Millán y Mónica Restrepo

 

Vista de la Exposición:

 

video: Yo escucho y bailo chispum de Nicolás Cadavid

acción Minuto de Silencio. Luis Mondragón

 

Esta propuesta parte de la concepción de que el cuerpo tiene la capacidad de trascender a partir de sus reverberaciones. A través de estos ejercicios artísticos el cuerpo es percibido como una adición que modifica el espacio original y su permanencia en el tiempo se desplaza a la dimensión de lo sensible. Por medio de una selección de videos, registros gráficos de vivencias, y una propuesta de lugar, se abordan tanto la presencia como ausencia del cuerpo, su relación con paisajes y espacios arquitectónicos, para resonar el significado de los lugares que ocupan.

La exposición cuenta con tres acercamientos, el primero consta de acciones registradas en video que se apropian de elementos de la cultura popular, y se desarrollan por medio del lenguaje del videoclip. La música popular como elemento catalizador propone recorridos audiovisuales lúdicos que usan de fondo paisajes urbanos para acciones coreografiadas.

El proyecto Cali Coreography Dancing Show, de Ana María Millán y Mónica Restrepo en colaboración con la Liga Femenina de Baile, realiza una serie de videos que se desplazan por múltiples locaciones de Cali en donde se activan reinterpretaciones de lugares por medio de la interacción entre música y baile. En este mismo espíritu el video Yo escucho y bailo chispum de Nicolás Cadavid sigue al auto enunciado mejor bailarín de este género por diferentes locaciones de la ciudad de Bucaramanga, en un videoclip que señalar un género musical y un tipo de baile que hace parte de la subcultura de la ciudad.

Como contrapunto de las anteriores propuestas el ejercicio documental Traketolandia de Lina Hincapié, señala una subcultura de Harlistas del Valle del Cauca que se reúnen en medio de un ambiente recreativo de excesos, en el video la aparición intermitente de la canción quinceañera (Timbiriche, 1987), propone una pregunta acerca del cuerpo de la mujer que cambia por intervenciones quirúrgicas.

El segundo acercamiento gira entorno a la relación entre la ausencia inducida del cuerpo frente al lugar. En este se reúnen acciones que abordan la omisión del artista frente a lugares arquitectónicos que guardan una fuerte relevancia simbólica, así como señalamientos de desapariciones futuras y lugares que proporcionan la posibilidad de estar ausente.

Luis Mondragón, en una acción Minuto de Silencio, plantea la ausencia del Artista por medio de una acción con tonos fúnebres que inicia con el sonido de una trompeta que interpreta la marcha militar “Toque de Silencio”, y finaliza con la ubicación de una corona de flores que lleva una cinta morada con el nombre del artista. Señalando la ausencia del artista, en espera de la reacción del espectador para llenar de significado la experiencia.

Verónica Vicente con Una estrategia de la apariencia propone un ejercicio de mímesis en una acción donde la artista, en medio de una vía de tránsito peatonal, adoptar la apariencia del entorno envuelta en un jersey gris en medio de los desinteresados viandantes. Carlos Espinosa en su video Adiós señala su ausencia futura, en una retícula de video, se repite constantemente una despedida inacabada de los lugares que hicieron parte de su cotidianidad.

Finalmente el tercer acercamiento de esta exposición incluye el trabajo de artistas que desde el desplazamiento reflexionan acerca de fenómenos que tienen lugar en el espacio público. Paola de Anda en Monumento en deriva presenta un relato de una escultura que fue constantemente trasladada en su misma colonia hasta despedazarse; este suceso crea una estrecha relación con la historia de su familia y la comunidad que vive en este lugar. Desde un recorrido entre el barrio Santa María la rivera y el centro, Federico Martínez en su acción Águila o Sol realiza una acción desde su colonia de residencia hasta el centro de la ciudad de México, en la que el artista se vale de el juego de azar (cara-cruz) para entrar en contacto con las personas que se encuentra en el camino, en un ejercicio que intenta aprovechar este juego popular para dialogar con comerciantes callejeros y transeúntes habituales de la zona.

Como apéndice de esta exposición se ha invitado al proyecto Periférico Espectacular con una muestra de video de artistas latinoamericanos que giran en torno a problemáticas sociales, el proyecto está pensado para proyectarse en espacios públicos y privados de la ciudad a donde es invitado. Este proyecto entra en diálogo con la propuesta que está pensada para la sala, y con el entorno urbano de la ciudad de Cali.

Luis Mosquera

Curador